El frío afecta al cabello y esta época del año es especialmente agresiva para los cabellos secos.

Entre el clima áspero que hace que el pelo se vuelva más frágil y con tendencia a la rotura, además de crear grietas en la cutícula de la fibra, experimentamos de mayor sequedad.
El encrespamiento es un problema del cabello que tiene origen en la humedad. Este aparece cuando el pelo intenta absorber la humedad del ambiente seco, levantando las cutículas y haciendo que el pelo tome ese aspecto áspero y esponjoso.
Por eso, entre la bajada de temperaturas, el clima árido y frío de esta época del año y la sequedad que hay en el aire en interiores debido a las calefacciones, el cabello tiende a ser más propenso a secarse, intentar conseguir humedad del exterior y así, dar pie a un aumento del encrespamiento.
La prevención es la mejor manera de evitarlo: cuanto más hidratado y nutrido esté el cabello, menos frizz eléctrico sufrirá.